9 de agosto de 2016. – Silvia Díaz.

By Carlos Salvador, 9 agosto, 2016

A 15 minutos del quiebre… veo moverse un carrusel de vivencias, 11 años y medio de amor y sus matices, dos años y medio de duelos silentes, un año de confusión y proceso personal… hasta llegar a decidir el final negado, sin saber sabiendo sin saber sabido y más allá amando… amigx compasión, soltar y saltar… Veo un septiembre de no más maternidad, no más, ya no puedo más, ya no más… un octubre de muerte existencial, un febrero insalvable a pesar de los intentos…. Vida sin mí…vida sin ti…vida sin nosotrxs… vida sin vida… un junio… asumiendo la verdad, mi verdad y tal vez también la suya, sí, también la suya… se acabó y ya no voy a permitir las cenizas prender, por mi, por él, por lxs hijxs que no pudieron nacer… de nuevo llego a otro agosto… pero no es el mismo agosto aunque duela similar… duele…duele….me apaga… zasss….y ya Silvia, ya…

…ya… 6:00 de la mañana, 9 de agosto de 2016, llegó el taxi que yo pedí porque él no daba para más, su caos le superó, alguien tenía que actuar por él… rápida, fuerte y resolutiva, introyectos en sangre, en búsqueda de transfusión… El día empieza duro. Viaja a Colombia… vuelta a los orígenes, raíces para no caer, refugio en días de lluvia y sal… Te veo y me veo llorar… Cuídate y déjate cuidar, ámate y déjate amar.

Anoche fue la última noche… final de convivencia, de proyecto vital en común, inicio de cierre de etapa y nuevo trayecto por el sendero mágico de realidad… y el ritmo externo sigue y voy al trabajo porque la vida te exige ser funcional y lucho conmigo misma, con mis lágrimas y con la voz atrapada en mi garganta, entre un que no se me note y un que no me desplome… sin tiempo ni espacio para digerir y al tiempo digiriendo y avanzando…todos mis duelos son así… ¿Todos los duelos son así? ni llanto, ni recuerdo, ni ritual… hasta que les das salida sí o sí, necesidad y supervivencia.

Al tiempo siento que estoy feliz y triste, es un sentir de contrastes, intensidades y colores… muy real y muy abstracto… muy verdad…

16:30… llego al piso después de un día de trabajo enrarecido, llego al caos que no supo ni pudo ordenar… respiro sin poder entre semejante locura, observo su bloqueo palpable y mi abandono escogido para no asumir de más… estoy sin comer, debo nutrirme para no desfallecer… busco mi salida, mi refugio, mi antídoto…diosssasss… no sé descargar ni un puñetero spotify en un ordenador que ya vuelve a ser mío…. Escribo… escribo… escribo en 15 minutos… y veo moverse un carrusel de nuevas y posibles vivencias… me activo… ordeno… organizo… reparo… aprendo… reaprendo….también reposo… le lloro y me lloro.

Sé que siente y sabe de mi dolor, de mi amor, de lo inmensamente agradecida que estoy, de ser a ser, es un crecimiento personal y compartido. Deseo paz en mi luz y en la suya.

Y si transito como el agua cuando fluye río abajo, la vida es un arriesgar arriesgando a corazón abierto… y con la experiencia significativa llena de sentido sigo y seguiré transitando la vida y la muerte, el amor y los miedos… porque no hay coraje sin temblor ni riesgo sin ganancia visible… es tiempo de sentir con más consciencia y siento…

Adiós compañero, hasta pronto amigo.

 

Escrito por Silvia Díaz, el 9 de agosto de 2016. Muchas gracias Silvia.

¿Qué pensás?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *